Metales pesados en los alimentos y los riesgos para la salud, publicaciones recientes

La creciente preocupación por la contaminación de los alimentos con metales ha cobrado mayor relevancia tras un informe del Congreso de los Estados Unidos de 2021 que reveló altas concentraciones de metales en alimentos infantiles ya retirados de los supermercados.

En este informe se identificó niveles preocupantes de sustancias como arsénico, plomo, mercurio y cadmio en varios productos. Este informe provocó un escrutinio significativo de varias marcas conocidas. Por ejemplo, se encontró que los cereales de arroz para bebés de Beech-Nut y Gerber contenían niveles más altos de arsénico inorgánico de lo que permite la FDA. Beech-Nut decidió dejar de vender productos para bebés que contienen arroz debido a preocupaciones sobre el arsénico. Además, se informó que cada producto de arroz Plum Super Puffs examinado desde 2017 hasta 2019 superó los 200 partes por mil millones de arsénico (https://www.fda.gov/food/cfsan-constituent-updates/fda-response-questions-about-levels-toxic-elements-baby-food-following-congressional-report). Aunque el informe del Congreso fue crítico con estas marcas, también es importante señalar que la FDA y otros expertos han indicado que, en general, los alimentos para bebés disponibles en los EE. UU. son seguros para el consumo infantil. La FDA ha estado trabajando activamente en este tema.

Recientemente se identificaron niveles elevados de plomo en bolsitas de puré de frutas para niños. En este contexto, dos estudios recientes aportan nuevas perspectivas sobre cómo la exposición a metales pesados en los alimentos podría estar relacionada con el incremento en el riesgo de padecer cánceres y otros problemas de salud graves.

Se sabe que los cultivos alimentarios son capaces de absorber metales pesados provenientes de suelos, aire y agua contaminados. Esto resulta en la presencia de metales pesados peligrosos como plomo, arsénico y cadmio en alimentos habituales, que van desde el arroz y los cereales hasta las nueces y la espinaca.

Felicia Wu, científica de alimentos de la Universidad Estatal de Michigan lidera varias investigaciones para profundizar en el entendimiento de los riesgos para la salud asociados a la exposición a estos metales.

Los primeros resultados de estas investigaciones detallan los riesgos para la salud relacionados con la exposición dietética al plomo, arsénico y cadmio. Un segundo estudio se enfoca en la valoración cuantitativa del riesgo de cáncer debido a la exposición al arsénico inorgánico. Wu enfatiza que “los descubrimientos de estos estudios son cruciales para las normativas de seguridad alimentaria, las políticas de salud pública y la concienciación del consumidor”.

Riesgos para la salud derivados de la exposición dietética al plomo, al arsénico y al cadmio

En el primer estudio, Wu y su equipo, compuesto por la investigadora postdoctoral Charitha Gamlath y la estudiante de doctorado Patricia Hsu, compilaron datos sobre la ingesta de estos metales a partir de distintas fuentes, incluyendo muestras de alimentos y agua, así como estudios e informes existentes.

Posteriormente, analizaron estos datos para evaluar la correlación entre la exposición dietética y los efectos negativos en la salud. El estudio tomó en cuenta tanto los efectos cancerígenos como los no cancerígenos, valorando la intensidad de la relación entre la exposición a metales pesados y cada uno de estos efectos, basándose en los puntajes de los Criterios de Bradford Hill.

El plomo, un metal tóxico frecuentemente hallado en pinturas antiguas, tuberías de agua y suelos contaminados, y presente en alimentos como las verduras de raíz, mostró en el estudio puntuaciones de riesgo de moderadas a altas para causar cánceres de pulmón, riñón, vejiga, estómago y cerebro, así como para riesgos no cancerígenos (efectos hematopoyéticos, reproductivos, neurológicos, renales y respiratorios).

El arsénico, un elemento tóxico de origen natural que contamina aguas potables y alimentos, especialmente en zonas con altos niveles de arsénico en el suelo y presente en alimentos como el arroz, el trigo y las verduras de hoja, mostró puntuaciones de riesgo moderadas a altas para cánceres de piel, vejiga, pulmón, riñón e hígado, además de riesgos no cancerígenos (lesiones cutáneas, enfermedades cardiovasculares, efectos inmunológicos, neurológicos, reproductivos, del desarrollo y renales).

El cadmio, encontrado en nueces, papas, semillas, granos de cereal, vegetales de hoja verde y humo de tabaco, y que proviene de fuentes como fertilizantes y emisiones industriales, presentó en el estudio puntuaciones de riesgo moderadas a altas para cánceres de próstata, renal, vejiga, mama, páncreas y endometrio, además de riesgos no cancerígenos (renales, del desarrollo, reproductivos, inmunológicos y neurológicos).

En un estudio previo coautorado por Wu sobre el cadmio en alimentos para bebés, publicado en Food and Chemical Toxicology, se descubrió que los bebés y niños pequeños de 6 meses a 5 años son los más expuestos al cadmio en alimentos habituales. Los lactantes y niños pequeños estadounidenses de estas edades que consumen regularmente arroz, espinacas, avena, cebada, papas y trigo presentan exposiciones medias de cadmio que superan el nivel máximo tolerable de ingesta establecido por la ATSDR (Agencia para Sustancias Tóxicas y Registro de Enfermedades).

Exposición al arsénico y la incidencia de cáncer de vejiga, pulmón y piel en EE.UU.

En el segundo estudio se llevaron a cabo una evaluación cuantitativa del riesgo de cáncer asociado al consumo de distintos productos alimenticios en Estados Unidos que contienen arsénico inorgánico.

Los resultados preliminares indican que anualmente se pueden atribuir más de 6,000 casos adicionales de cánceres de vejiga y pulmón y más de 7,000 casos de cánceres de piel al consumo de arsénico inorgánico en EE.UU. Los investigadores también identificaron que ciertos productos alimenticios, como el arroz, el trigo y las verduras de hoja, se asocian con un mayor riesgo de cáncer que otros.

Para este proyecto, se realizó una revisión exhaustiva de la literatura científica con el fin de identificar estudios relevantes sobre la contaminación por arsénico inorgánico en alimentos y los riesgos de cáncer asociados.

Los niveles de arsénico en los productos alimenticios se obtuvieron de agencias reguladoras como la FDA y el USDA de EE.UU. Se emplearon modelos de valoración de riesgo de cáncer cuantitativos para estimar el riesgo de cáncer atribuible a la exposición al arsénico inorgánico a través de diferentes productos alimenticios, integrando datos de exposición, relaciones dosis-respuesta y características de la población para cuantificar la probabilidad de ocurrencia de cáncer.

Los resultados de la investigaciones fueron presentados en la Conferencia Anual de la Sociedad para el Análisis de Riesgos de 2023 (https://www.sra.org/event/2023-sra-annual-meeting/).

Fuente: https://www.sra.org/2023/11/22/heavy-metals-in-our-food-are-most-dangerous-for-kids/

Patricio Cuasapaz

Autor de AgropPROD - Noticias de tecnología agrícola. Consultor Agrícola, en planificación territorial y Marketing Digital.

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